Historias de la India sobre el Aquí-Ahora

Historias de la India sobre el Aquí-Ahora

“Ni tú ni yo somos los mismos”

Entre los primos de Buda, se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro y empeñado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo.

Cierto día que Buda estaba paseando tranquilamente, Devadatta, a su paso, le arrojó una pesada roca desde la cima de una colina, con la intención de acabar con su vida.

Sin embargo, la roca sólo cayó al lado de Buda y Devadatta no pudo conseguir su objetivo.

Buda se dio cuenta de lo sucedido y permaneció impasible, sin perder la sonrisa de los labios.

BudaDías después, Buda se cruzó con su primo y lo saludó afectuosamente.

Muy sorprendido, preguntó: -¿No estás enfadado, señor?

-No, claro que no.

Sin salir de su asombro, inquirió:

-¿Por qué?

Y Buda dijo:

-Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando fue arrojada.

Cuando estamos totalmente en el aquí y ahora, somos nuevos y perfectos tal como somos. No hay pasado, ni futuro.

Recordemos que todo pasa y todo cambia todo el tiempo.

 

“Vivir en el momento”

Buda5Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo:

Me han dicho que tú eres sabio… Por favor, dime ¿qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás de las personas?

El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.

Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre, sorprendido.

Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar.

El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida.

 

Vivir en el Aquí-Ahora…es posible?

Vivir en el Aquí-Ahora…es posible?

Os voy a dar algunos truquillos porque lo que si os puedo asegurar es que si conseguimos vivir el presente, se vive muchísimo mejor, se encuentra uno  en paz  y esa paz también se transmite a los que nos rodean!!! Esta claro que no podemos permanecer siempre en el presente, pero intentémoslo el mayor tiempo posible

1.- Cada hora más o menos, respira profundamente y fíjate en lo que estas pensando.  Tengo que comprar  queso… uhmm….que le pasara a mi hijo…uhmmmm…

Solo míralos, sin juzgarlos, sin ponerles etiquetas…y déjalos pasar, no les des importancia, no te centres en ellos. Después vuelve a respirar profundamente y observa cómo te sientes. Solo eso.

Y así podrás darte cuenta de cuales son esos pensamientos que se repiten y podrás dedicarte a ellos para resolverlos y así centrarte en el momento presente.

iStock_000007706240XSmall2.- Siente, permítete sentir, simplemente eso, sin pensar. Nada de juicios, nada de clasificaciones, solo ser consciente de cada sentido, de cada sensación.

3.-  Regresa. Cuando te pilles recordando cosas pasadas, que además normalmente van a  ser negativas, vuelve al presente. Corta con esos pensamientos y observa donde estas, que pasa, que hay ahí, contigo.

4.- Huye de la monotonía, de la rutina porque es en esos momentos y como estas tan acostumbrado, el inconsciente toma el control y dejas de estar en el presente. Así que cambia tus hábitos: la ruta para ir al trabajo, el desayuno, la secuencia que sigues al levantarte de la cama….

5.- Cambia tus hábitos: come con la mano izquierda  o con la derecha si eres zurdo, así estarás centrado en lo que estas haciendo porque de verdad que es un tanto complicadillo, y podrás tener el tiempo y e momento para apreciar los sabores de la comida.

Cambia tu posición en la mesa, no comas siempre en la misma parte de la mesa ni en la misma silla. Unos días puedes comer con la tele encendida y otros apágala y disfruta del silencio.

6.- Cuando vayas andando por la calle, levanta la cabeza. Si vas con la cabeza hacia abajo es posible que estés más centrado en tus pensamientos que si la levantas.

Y entonces aprovecha para observar, para prestar atención a los miles de detalles que hay en tu camino: las casas, su color, su forma; las personas como andan, como miran; los coches, el modelo, su conductor, los ocupantes….

Ademas puede ser muy divertido si cada día te vas fijando en cosas diferentes: Hoy solo los coches, mañana, las mujeres, pasado los niños….

7.- Y por ultimo….ves más despacio. Para que correr tanto? Frena un poquito la forma de vivir, porque cuando uno saca la cabeza por la ventanilla de un coche que va muy rápido…no ve nada!!!
Mirar lo que nos dice Osho:osho-aquc3ad-y-ahora

Hay dos tipos de movimientos.

  • Uno es lineal, nos movemos siguiendo una línea, de una cosa a otra, de un pensamiento a otro, de un sueño a otro sueño. Nos movemos en una línea horizontal. Este es el movimiento del tiempo; es el movimiento de los que están completamente dormidos.

El otro movimiento  tiene lugar en una dimensión totalmente diferente.

  • Es el movimiento vertical, profundo.

Cuando el pensamiento cesa es cuando comienza este nuevo movimiento.

Caemos a las profundidades, como si cayéramos en un abismo.

Las personas que meditan profundamente llegan tarde o temprano a este punto; entonces les entra miedo, porque les parece que se ha abierto un abismo sin fondo… sienten vértigo, miedo. Les gustaría agarrarse al antiguo movimiento porque era algo conocido; esto se parece a la muerte.

Pasar de la horizontal a la vertical es la muerte, es la verdadera muerte.

Pero solo es muerte vista desde un lado; vista por el otro lado es resurrección. Es morir para nacer; es morir en una dimensión para nacer en otra dimensión.

Si te mueves de un pensamiento a otro, sigues estando en el mundo del tiempo (linea horizontal).

Si te mueves hacia dentro del momento, no del pensamiento, te mueves hacia la eternidad (linea vertical).

No estás estático porque nada puede estar parado en este mundo, nada puede ser estático.

En la línea horizontal, te mueves por motivaciones. Tienes que alcanzar algo: dinero, prestigio, poder o a Dios, pero tienes que conseguir algo. Hay una motivación.

El movimiento con motivación, equivale a dormir (inconsciente).

El movimiento sin motivación significa conciencia (despierto).

Te mueves porque moverse es un puro gozo, te mueves porque el movimiento es vida, te mueves porque la vida es energía y la energía es movimiento. No hay ningún objetivo, no intentas conseguir nada. De hecho, no vas a ninguna parte, no estás «yendo», estás simplemente gozando de la energía. No hay ningún objetivo fuera del movimiento mismo.

El mundo entero se mueve.

La existencia se mueve dentro de la eternidad.

La mente se mueve en el tiempo.

La existencia se mueve hacia las profundidades y las alturas, y la mente se mueve hacia adelante y hacia atrás.

La mente se mueve horizontalmente; eso es el sueño.

Si puedes moverte verticalmente, eso es la conciencia.

Vive en el momento. Incorpora todo tu ser al momento.

No dejes que el pasado interfiera y no dejes que el futuro se entrometa.

El pasado ya no existe, está muerto, y el futuro no existe todavía.

Significado de Aquí y Ahora

Significado de Aquí y Ahora

“Conoce la importancia de vivir el presente, que es eso, un presente, un regalo para ti”

Hoy quiero hablaros de una frase que empecé a oír hace tiempo y que aunque su significado parece estar muy claro, en el fondo no es tan sencilla como aparenta: “Aquí y ahora”

Aquí y ahora significa que lo único real y existente es el instante en el que estás viviendo ahora, ni un segundo antes, ni un segundo después. El pasado ya no existe, ya se fue, ya pasó; el futuro tampoco porque todavía  no ha llegado. Así que lo único que verdaderamente es tuyo en este segundo, es el aquí y ahora.

Esto es fácil de entender, aunque un poco difícil de llevar a la práctica de manera continuada. Pero vamos a observar bien la frase, vamos a desmenuzarla.

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El AQUÍ AHORA es la expresión perfecta para empezar a darnos cuenta de que todo sucede de un modo instantáneo, fulminante, y que va renovándose a cada chispa, a cada instante.  Que lo que era presente deja de serlo de un modo instantáneo, que  todo el universo es un MOMENTO PRESENTE.

Se va complicando un poquito, no?

Los monjes ZEN saben desde hace años lo que la ciencia actual ha descubierto referente al espacio tiempo.

AQUÍ AHORA junta al espacio y al tiempo. No puede haber un aquí que se refiere al espacio, sin un ahora que nos muestra el tiempo, porque los dos están íntimamente ligados.

Y os preguntareis pero esto para que me sirve, pues el tomar consciencia del aquí ahora nos invita, nos empuja, a vivir cada instante, este instante como único. Y como es único, voy a dar todo lo que pueda de mí, voy a poner todos mis sentidos en experimentarlo y así conseguir que sea maravilloso.

Vivir el presente, significa estar despierto, estar consciente, y aun os diría más, significa VIVIR;  porque estar en el aquí y el ahora nos lleva a tomar consciencia de todo lo que nos rodea y de nosotros mismos.

Y como es que nos resulta tan complicado vivir en el aquí y ahora?
Cada segundo pasan por nuestra mente 60 pensamientos diferentes. Son pensamientos que por norma general tienen que ver con algo que sucedió en el pasado o con algún plan de futuro.

Y esto nos lleva a perdernos el instante, a no vivir  con total intensidad el momento.

Vivimos en el pasado, dándole mil vueltas a lo que hicimos y lo que dejamos de hacer, lo que estuvo mal o lo que estuvo bien, lo que dijo el otro o no dijo, o lo que hizo o no hizo.

Vivimos en el futuro planeando cosas que queremos  hacer, cosas que vamos a decir…

Y es bueno de vez en cuando mirar al pasado para aprender, para reflexionar y tomar aquello que nos sirve y soltar lo que ya no nos vale para nada.
También es importante planear para saber hacia dónde vamos.

El problema es que muchas veces nos quedamos sentados ahí, en el pasado dando vueltas y más vueltas, rumiando como las ovejas aquello que paso, buscando por ques, juzgándonos, culpándonos, haciéndonos las víctimas, pero sin reflexionar, sin mirar lo realmente importante que son los “para ques”. Para que he vivido esta experiencia, miro, observo, analizo si es preciso, lo aprendo, lo suelto y sigo.

El problema aparece cuando nos ponemos a construir castillitos en el aire, soñando, idealizando…pero sin poner os pies en la tierra.

Y os preguntareis…por qué la mente siempre está en el pasado o en el futuro?

La mente no puede estar en el presente, es absolutamente imposible, ya que la mente siempre está pensando y para pensar necesita espacio.

Se puede pensar en el pasado, ya que el pasado se encuentra en la memoria y allí hay espacio, hay detalles vividos, hay experiencias, sentimientos….allí la mente esta a sus anchas, tiene todo el espacio que desea para profundizar cada vez mas….

También puede pensar en el futuro puesto que todavía no está aquí y entonces le permite a la mente soñar, y en el futuro el espacio  es infinito y la mente puede imaginar sin límites, puede planear, especular..

Cuando estamos en el aquí y ahora, la mente desparece, ya no está ahí, porque no puede pensar. El aquí y ahora es solo una fina línea divisoria entre el pasado y el futuro, no hay espacio para que la mente pueda moverse.
Por eso podemos estar en el presente, pero no podemos pensar en él. No hay espacio.

Tengamos en cuenta que los pensamientos son como los objetos, son cosas materiales, muy sutiles, pero son materiales y necesitan espacio.
Por ello no podemos pensar en el presente, ya que en el momento en que empezamos a pensar, ya es pasado.

Cuando miras a tu hijo sonriendo, dices: “pero que guapo es mi niño” y ese pensamiento…ya es pasado. Ese sentimiento que te ha producido ver la sonrisa de tu hijo, cuando te paras a pensarlo, a verbalizarlo… ya es pasado. La mente ya lo ha archivado en la memoria.

En el momento en el que sientes ese cariño, esa alegría interna al ver la sonrisa, tú estas presente, sientes, pero no puedes pensar…solo estas.

Hay espacio suficiente para ti, pero no para los pensamientos.

Cuando nos encontramos en el presente tampoco es posible soñar, porque soñar es pensar con imágenes y las dos cosas son materiales, el pensamiento y la imagen.

 

Tampoco debemos pensar que la mente no nos sirve o que es nuestro enemigo, la mente es necesaria y forma parte de nosotros, pero debemos ser conscientes de que nosotros no somos la mente, no somos nuestros pensamientos, somos seres de luz que hemos venido a experimentar, a evolucionar.

Nosotros somos los que debemos controlar los pensamientos y no al revés, como nos suele pasar. Permitimos que los pensamientos nos controlen, y nos hagan sentir de una manera o de otra.

Porque aunque no lo parezca, todos y cada uno de nosotros tenemos la capacidad de pensar y sentir como queramos, como deseemos.
Estar en el aquí y ahora continuamente es bastante complicado ya que en la sociedad en este mundo en el que habitamos es casi completamente imposible no planificar el futuro.

Además, es normal que queramos planificar nuestro futuro y que nos marquemos objetivos y metas que cumplir, al igual que como he dicho antes es maravilloso pasearnos de vez en cuando por el pasado para aprender de las experiencias vividas, pero cuando lo hagamos debemos estar presentes.

Vivir el presente significa que nuestro pensamiento debe estar en perfecto comunión con nuestro sentimiento y con nuestra acción.  Todo, pensamiento, sentimiento y acción debe estar alineado.

Y normalmente tenemos que reconocer que esto no suele pasar. Casi todas nuestras acciones, están desalineadas con lo que pensamos y sentimos en el momento de realizarlas, en el momento presente.

estar presentesPor ejemplo: vamos a la playa y en vez de estar presentes, con nuestros pensamientos y sentimientos coordinados con lo que estamos haciendo, nos ponemos a pensar en que vamos a hacer de comer, si a pepe le sentó mal lo que le dijimos el otro día, como voy a venderlo aquello a ese cliente…. Y os sentimientos se desparraman hacia la preocupación, la angustia, la intriga…. Y nos perdemos el momento presente de sentir el calor de la arena en los pies, el frescor del agua, la belleza del mar…

Y lo peor de todo es que esos pensamientos en la inmensa mayoría de los casos son lo que denominamos ruido mental, es decir, que son  repetitivos, inútiles, y producidos por el ego.

En el momento que nos hacemos conscientes de ese ruido mental y decidimos observarlo, nos damos cuenta de que desaparece.

Probarlo!!!, sentaros tranquilamente, relajados e imaginar que no sois vosotros los que estáis pensando, que sois como un observador que está mirando una mente. Y mirar a ver qué pensamiento aparece. Casi seguro que durante unos momentos no va a aparecer ni un solo pensamiento. Lo que hemos conseguido es detener el ruido mental, simplemente con la mera observación.