Significado de Aquí y Ahora

por

“Conoce la importancia de vivir el presente, que es eso, un presente, un regalo para ti”

Hoy quiero hablaros de una frase que empecé a oír hace tiempo y que aunque su significado parece estar muy claro, en el fondo no es tan sencilla como aparenta: “Aquí y ahora”

Aquí y ahora significa que lo único real y existente es el instante en el que estás viviendo ahora, ni un segundo antes, ni un segundo después. El pasado ya no existe, ya se fue, ya pasó; el futuro tampoco porque todavía  no ha llegado. Así que lo único que verdaderamente es tuyo en este segundo, es el aquí y ahora.

Esto es fácil de entender, aunque un poco difícil de llevar a la práctica de manera continuada. Pero vamos a observar bien la frase, vamos a desmenuzarla.

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El AQUÍ AHORA es la expresión perfecta para empezar a darnos cuenta de que todo sucede de un modo instantáneo, fulminante, y que va renovándose a cada chispa, a cada instante.  Que lo que era presente deja de serlo de un modo instantáneo, que  todo el universo es un MOMENTO PRESENTE.

Se va complicando un poquito, no?

Los monjes ZEN saben desde hace años lo que la ciencia actual ha descubierto referente al espacio tiempo.

AQUÍ AHORA junta al espacio y al tiempo. No puede haber un aquí que se refiere al espacio, sin un ahora que nos muestra el tiempo, porque los dos están íntimamente ligados.

Y os preguntareis pero esto para que me sirve, pues el tomar consciencia del aquí ahora nos invita, nos empuja, a vivir cada instante, este instante como único. Y como es único, voy a dar todo lo que pueda de mí, voy a poner todos mis sentidos en experimentarlo y así conseguir que sea maravilloso.

Vivir el presente, significa estar despierto, estar consciente, y aun os diría más, significa VIVIR;  porque estar en el aquí y el ahora nos lleva a tomar consciencia de todo lo que nos rodea y de nosotros mismos.

Y como es que nos resulta tan complicado vivir en el aquí y ahora?
Cada segundo pasan por nuestra mente 60 pensamientos diferentes. Son pensamientos que por norma general tienen que ver con algo que sucedió en el pasado o con algún plan de futuro.

Y esto nos lleva a perdernos el instante, a no vivir  con total intensidad el momento.

Vivimos en el pasado, dándole mil vueltas a lo que hicimos y lo que dejamos de hacer, lo que estuvo mal o lo que estuvo bien, lo que dijo el otro o no dijo, o lo que hizo o no hizo.

Vivimos en el futuro planeando cosas que queremos  hacer, cosas que vamos a decir…

Y es bueno de vez en cuando mirar al pasado para aprender, para reflexionar y tomar aquello que nos sirve y soltar lo que ya no nos vale para nada.
También es importante planear para saber hacia dónde vamos.

El problema es que muchas veces nos quedamos sentados ahí, en el pasado dando vueltas y más vueltas, rumiando como las ovejas aquello que paso, buscando por ques, juzgándonos, culpándonos, haciéndonos las víctimas, pero sin reflexionar, sin mirar lo realmente importante que son los “para ques”. Para que he vivido esta experiencia, miro, observo, analizo si es preciso, lo aprendo, lo suelto y sigo.

El problema aparece cuando nos ponemos a construir castillitos en el aire, soñando, idealizando…pero sin poner os pies en la tierra.

Y os preguntareis…por qué la mente siempre está en el pasado o en el futuro?

La mente no puede estar en el presente, es absolutamente imposible, ya que la mente siempre está pensando y para pensar necesita espacio.

Se puede pensar en el pasado, ya que el pasado se encuentra en la memoria y allí hay espacio, hay detalles vividos, hay experiencias, sentimientos….allí la mente esta a sus anchas, tiene todo el espacio que desea para profundizar cada vez mas….

También puede pensar en el futuro puesto que todavía no está aquí y entonces le permite a la mente soñar, y en el futuro el espacio  es infinito y la mente puede imaginar sin límites, puede planear, especular..

Cuando estamos en el aquí y ahora, la mente desparece, ya no está ahí, porque no puede pensar. El aquí y ahora es solo una fina línea divisoria entre el pasado y el futuro, no hay espacio para que la mente pueda moverse.
Por eso podemos estar en el presente, pero no podemos pensar en él. No hay espacio.

Tengamos en cuenta que los pensamientos son como los objetos, son cosas materiales, muy sutiles, pero son materiales y necesitan espacio.
Por ello no podemos pensar en el presente, ya que en el momento en que empezamos a pensar, ya es pasado.

Cuando miras a tu hijo sonriendo, dices: “pero que guapo es mi niño” y ese pensamiento…ya es pasado. Ese sentimiento que te ha producido ver la sonrisa de tu hijo, cuando te paras a pensarlo, a verbalizarlo… ya es pasado. La mente ya lo ha archivado en la memoria.

En el momento en el que sientes ese cariño, esa alegría interna al ver la sonrisa, tú estas presente, sientes, pero no puedes pensar…solo estas.

Hay espacio suficiente para ti, pero no para los pensamientos.

Cuando nos encontramos en el presente tampoco es posible soñar, porque soñar es pensar con imágenes y las dos cosas son materiales, el pensamiento y la imagen.

 

Tampoco debemos pensar que la mente no nos sirve o que es nuestro enemigo, la mente es necesaria y forma parte de nosotros, pero debemos ser conscientes de que nosotros no somos la mente, no somos nuestros pensamientos, somos seres de luz que hemos venido a experimentar, a evolucionar.

Nosotros somos los que debemos controlar los pensamientos y no al revés, como nos suele pasar. Permitimos que los pensamientos nos controlen, y nos hagan sentir de una manera o de otra.

Porque aunque no lo parezca, todos y cada uno de nosotros tenemos la capacidad de pensar y sentir como queramos, como deseemos.
Estar en el aquí y ahora continuamente es bastante complicado ya que en la sociedad en este mundo en el que habitamos es casi completamente imposible no planificar el futuro.

Además, es normal que queramos planificar nuestro futuro y que nos marquemos objetivos y metas que cumplir, al igual que como he dicho antes es maravilloso pasearnos de vez en cuando por el pasado para aprender de las experiencias vividas, pero cuando lo hagamos debemos estar presentes.

Vivir el presente significa que nuestro pensamiento debe estar en perfecto comunión con nuestro sentimiento y con nuestra acción.  Todo, pensamiento, sentimiento y acción debe estar alineado.

Y normalmente tenemos que reconocer que esto no suele pasar. Casi todas nuestras acciones, están desalineadas con lo que pensamos y sentimos en el momento de realizarlas, en el momento presente.

estar presentesPor ejemplo: vamos a la playa y en vez de estar presentes, con nuestros pensamientos y sentimientos coordinados con lo que estamos haciendo, nos ponemos a pensar en que vamos a hacer de comer, si a pepe le sentó mal lo que le dijimos el otro día, como voy a venderlo aquello a ese cliente…. Y os sentimientos se desparraman hacia la preocupación, la angustia, la intriga…. Y nos perdemos el momento presente de sentir el calor de la arena en los pies, el frescor del agua, la belleza del mar…

Y lo peor de todo es que esos pensamientos en la inmensa mayoría de los casos son lo que denominamos ruido mental, es decir, que son  repetitivos, inútiles, y producidos por el ego.

En el momento que nos hacemos conscientes de ese ruido mental y decidimos observarlo, nos damos cuenta de que desaparece.

Probarlo!!!, sentaros tranquilamente, relajados e imaginar que no sois vosotros los que estáis pensando, que sois como un observador que está mirando una mente. Y mirar a ver qué pensamiento aparece. Casi seguro que durante unos momentos no va a aparecer ni un solo pensamiento. Lo que hemos conseguido es detener el ruido mental, simplemente con la mera observación.

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