Como limpiar el aura

Como limpiar el aura

Debemos mantener nuestra aura lo más limpia y brillante posible, ya que de ello depende nuestra salud física, emocional y mental y no solo eso, sino que nuestra realidad puede ser realmente agradable y exitosa si así lo hacemos.

Sabemos que los pensamientos negativas, las emociones que no expresamos o liberamos, los sentimientos que nos deprimen o nos provocan y enfurecen ,hacen que nuestro campo energético se enturbie, aparezcan como nubarrones grises y hasta se produzcan grietas y agujeros. Pero también podemos encontrarnos con energías no deseadas, con campos energéticos que quieran absorber la nuestra…en fin…que de todo hay como dicen las meigas.

Pues para ello hay una serie de recomendaciones sencillas y fáciles que pueden resultarnos de gran ayuda.

 
1.- Habréis oído hablar de los baños de sal. Pues nada más sencillo que para limpiar el aura de energías bajas que llenar la bañera con agua caliente y echar en ella 2 kilos de sal. Nos sumergimos durante 20 minutos y listo!!!! Si queréis podéis encender velas, poner música suave, relajaros con un buen libro, aprovechar para meditar…un ratito con uno mismo siempre viene bien!!! Aunque lo que limpia el aura es estar en el agua con sal.

Baños de salCuando hayáis terminado con una relación de pareja en donde hayan existido relaciones sexuales, saber que su energía y la vuestra han quedado conectadas. Es por eso que en el programa de la pareja avisaba que las relaciones sexuales no deben tomarse a la torera porque ya no es solo la cuestión de salud física, sino y mucho más importante la cuestión energética!!! Pero si la relación de pareja ha terminado y notáis que es difícil cerrar ese capítulo…meteros en un baño de agua con sal y por lo menos vuestra aura estará limpia de sus restos energéticos. Ya solo quedara la mente…que de por si es bastante pesadilla!!!! Si no disponéis de una bañera, al ducharos, frotaros las plantas de los pies y de las manos con sal y visualizar como el agua va arrastrando cualquier indicio de suciedad de vuestra aura y esta se va por el desagüe.

2.- Otro método sencillo y rápido es pasaros un incienso.

incienso-El humo de salvia blanca es conocido por los indios de América del Norte por ser muy purificador. Los chamanes lo han utilizado con éxito durante más de 20 años para eliminar vibraciones negativas y para limpiar el aura y malas energías. La salvia emite iones negativos que es lo que notamos en el aire justo después de una tormenta, o cuando estamos a la orilla del mar, es decir, ozonifica el ambiente.

Para limpiar tu aura, simplemente enciende un poco de salvia seca y utiliza las manos para dirigir el humo por encima de tu cabeza, la cara, delante y a los lados de tu cuerpo; bajo tus pies, alrededor de las manos y los brazos y la parte de la espalda que puedas alcanzar. Los indios la encendían en una concha marina, para representar el agua, con un carboncillo que representaba el fuego y el humo blanco que suelta representaba el viento. El hombre era la tierra y la unión de todos los ingredientes formaban el quinto elemento, el espíritu.

Personalmente no he probado la salvia blanca pero me da buenas sensaciones…la probaré!!! Por internet es muy fácil de encontrar.

-Lo que si he probado ha sido el palo santo!!! Me encanta! Palo Santo significa “madera sagrada” y es el nombre del árbol llamado bursera graveolens cuya madera curativa. El árbol hasta que no ha muerto de forma natural y han pasado de 3 a 4 años no se usa. Ningún árbol de palo santo se tala. Se utilizan todas las partes del árbol. El tronco tiene un alto porcentaje de Limonene que pertenece a la familia de los solventes o trementinas y son los que limpian tanto física como espiritualmente. Tiene un aroma muy particular, intenso, fuerte, dulce….

Y no solo sirve para limpiar el aura de energías negativas, sino que también relaja, ayuda a meditar, y además ahuyenta a los mosquitos y es afrodisiaco

-Otro incienso muy utilizado es el copal. El copal es una resina vegetal que proviene del árbol del copal de la amazonia del Perú y México. Es uno de los inciensos más importantes usado por las culturas de América. Cuando el árbol del copal madura, del tronco brota una resina de color blanco brillante que va cristalizándose, , una especie de bolas de nieve duras. Y esto es gracias al gorgojo que coloca sus huevos dentro de la corteza y cuando nace la larva se come la corteza por lo que la resina sale al exterior. La resina se endurece al contacto con el ambiente.

-También podemos utilizar la Lavanda que libera el aura magnética personal, y además ayuda a recuperar la alegría, a sentirse más relajados, a que tengamos las ideas más claras y nos equilibra.

-La Mirra limpia personas, lugares y amuletos. También se emplea para atraer el dinero y la prosperidad del negocio.

-El Romero que además de estimular la mente limpia energéticamente el aura cuando está sobrecargada o contaminada de energías negativas.

3.-También podemos utilizar las vibraciones del sonido.

Toda terapia de sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable, o sea una frecuencia modifica a otra.

Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales, y nos ayuda a elevar nuestra vibración entrando en otros estados de conciencia donde somos más receptivos a la auto-sanación.

-Los armónicos,  fueron descubiertos en Occidente por Pitágoras hace unos 2.600 años, que encontró que todos los sonidos estaban compuestos de vibraciones o frecuencias múltiples, no sólo de una, como nuestros oídos generalmente perciben. Los armónicos tienen efectos altamente beneficiosos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro campo energético. Ya hablare otro día más ampliamente del efecto de los armónicos y de los cuencos y de esta terapia maravillosa de los sonidos.

cuencos tibetanos-Podemos utilizar los cuencos tibetanos fabricados con una aleación de 7 metales: oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo, que están relacionados con los siete planetas que dieron nombre a los 7 días de la semana. Oro – Sol – Domingo; Plata – Luna – Lunes; Hierro – Marte – Martes; Mercurio – Mercurio – Miércoles; Estaño – Júpiter – Jueves; Cobre – Venus – Viernes; Plomo – Saturno – Sábado. Uniendo los 7 metales fundimos las 7 fuerzas que nos afectan.

-los cuencos de cristal de cuarzo es un mineral formado por dióxido de silicio. El cuarzo posee una gran afinidad con el hombre ya que nuestro ADN se estructura en una doble espiral muy similar a la del cristal de cuarzo y, las sustancias cristalinas están presentes en todo el organismo: en los huesos, en la sangre, en el cabello, en la piel, en las uñas y hasta en los dientes. Hay cuatro moléculas de sílice (cuarzo) en cada una de nuestras células y también está presente en la estructura crístalo-coloidal líquida del cerebro. Todo lo cual hace que tengamos una gran resonancia con los cristales.

Simplemente y con una baqueta, hacer sonar los cuencos a nuestro alrededor o bien poniéndolos encima de nuestro cuerpo. Podemos golpearlo ligeramente con el palo o hacerlos vibrar frotando el borde superior describiendo una circunferencia.

4.- Por último tenemos las visualizaciones que podemos realizarlas con un cristal en la mano (normalmente una amatista que transmuta) o sin el. Esta técnica necesita una gran concentración y que la persona se encuentre conectado con su yo interno. Simplemente hay que imaginar una bola de luz blanca a unos 5 cm de nuestro charkra corona y observar como de ella se van desprendiendo como gotas de luz blanca y brillante que van resbalando por nosotros y nuestra aura, llevándose consigo todo lo negativo, que o bien va a parar al cristal (que luego deberemos limpiar) o a la madre tierra que se encargara de transmutarlo.

Las capas del aura

Las capas del aura

El aura está compuesta por diferentes capas, que se encuentran ínter-conectadas entre si y poseen diferentes grosores y texturas.

1.- El Capa etérica

campo de energiaLa primera capa, la más cercana al cuerpo físico, está compuesta por minúsculas líneas de energía que siempre están en movimiento, filamentos de energía rectos de aproximadamente 5 centímetros de longitud. Toma su nombre de la palabra “éter”, estado entre la materia y la energía.

Es una réplica exacta del cuerpo físico, donde están representadas todas las partes y órganos del cuerpo, por lo que es muy útil para poder estudiar nuestra salud física.

Es en este nivel etérico donde la persona experimenta todas sus sensaciones físicas, tanto dolorosas como agradables.
El cuerpo etérico atrae energía vital del sol a través del chakra del plexo solar, y energía vital de la tierra a través del chakra base y a través de los chakras y los nadis las va distribuyendo por el cuerpo físico.
El cuerpo etérico graba todo lo que nos sucede en la vida y genera la energía que mantiene nuestro cuerpo físico, regenerándolo en las horas de sueño.

Es muy brillante y denso debido a la materia física, a esas mucosidades y partículas de la piel que desprende nuestro cuerpo con la respiración y el movimiento, y que quedan suspendidas en este campo de energía electromagnética.

Cuando el cuerpo etérico se encuentra en perfecto estado, es como un escudo en el que rebota, si no todo, parte, de lo que entra en contacto con nosotros, sean virus o bacterias, o sean energías negativas, y se puede observar brillante, claro y de tamaño uniforme alrededor de todo nuestro cuerpo.

Pero los pensamientos y emociones negativas y una forma de vida irregular con abusos de drogas, sobreesfuerzos, etc… pueden consumir la energía vital etérica, creando zonas débiles en el aura que van a permitir que entren todos esos bichitos y causar las enfermedades.
Los filamentos energéticos aparecen entonces doblados o se sobrecruzan en formas desordenadas. Hasta se pueden observar agujeros o grietas en el aura, a través de los cuales pueden penetrar en el cuerpo las vibraciones negativas y las bacterias causantes de enfermedades.

Otra función importante de esta capa etérica consiste en servir de intermediario entre los cuerpos energéticos superiores y el cuerpo físico. Transmite a la capa emocional y a la capa mental toda la información que hemos ido recabando a través de los sentidos, y al mismo tiempo transmite energías e informaciones desde las capas superiores al cuerpo físico. Cuando la capa etérica se encuentra debilitada, este flujo de información y energía obstaculiza, y la persona puede parecer indiferente tanto en el plano emocional como en el mental.

Las plantas, en particular las flores y los árboles, también poseen una radiación energética muy semejante al aura etérica del ser humano. Podemos utilizar esta radiación para proporcionar nueva energía a nuestra propia aura. Esta energía también se encuentra en los aceites esenciales.
Probar a abrazar un árbol o a apoyar la espalda contra él, dejando que su energía entre en vosotros O tumbaros en el campo, donde haya flores y dejar que su olor penetre en vuestro interior y su vibración os llene.

El cuerpo etérico se vuelve a formar en cada reencarnación y cuando morimos se disuelve a los tres o cinco días (el cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal continúan existiendo después de la muerte, y en cada nueva encarnación se unen otra vez al recién formado).
Su tono azulado indica fluidez, flexibilidad y sensibilidad, es el más denso de los cuerpos y se detecta con una cámara Kirlian y el más fácil de ver, sobre todo en la punta de los dedos.

Barbara Ann Brennan, quien además de física, posee el don de la clarividencia, nos ha contado que este cuerpo se extiende desde 1,25 cm hasta 5 cm, más allá del cuerpo físico, dependiendo de la persona y su estado energético. Ella lo visualiza de un color azul claro en personas tranquilas y sensibles, y de un azul grisáceo más oscuro en las personas fuertes y robustas. Y nos da un gran consejo: “Cuanto más se conecte usted con su cuerpo, tenga cuidado de él y lo ejercite, más fortalecerá y desarrollará el primer nivel del campo”.

2.- La capa Emocional

compuestos de energiaEs la segunda tras la etérea, y se la relaciona con los sentimientos.
Sigue bastante la forma cuerpo físico, pero no la duplica. Su estructura es mucho más fluida y está formada por nubes de colores de una sustancia fina en constante movimiento.

El aura del cuerpo emocional presenta una forma ovalada y se extiende desde 2,5 hasta 7,5 cm del cuerpo pudiendo ampliarse a varios metros de distancia en torno a la persona.
El capa emocional penetra en los otras más densas a las que envuelve.

Es el portador de nuestros sentimientos, de nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter. Lo que denominamos «calor» del corazón viene de este cuerpo astral, y es en el donde debemos trabajar si queremos modificar una creencia.
Está asociado al plexo solar, y su color es el amarillo.

Tiene diferentes matices de color desde brillantes hasta tonos oscuros y turbios, dependiendo de los sentimientos que estemos experimentando.
Los sentimientos de mejores vibraciones como el amor, la alegría, la paz, son brillantes y transparentes. Al contrario cuando estamos agobiados, tristes, enfadados…los colores resultan oscuros y turbios.

Ninguno de los otras capas no materiales indica de manera tan clara como la capa emocional la visión que tenemos del mundo y de nuestra realidad.

En la capa emocional se hallan almacenadas, entre otras, todas nuestras emociones no liberadas, las angustias y agresiones conscientes e inconscientes, las sensaciones de soledad, rechazo y falta de autoconfianza, etc….que emiten sus vibraciones a través del aura emocional y transmitiendo ese mensaje de manera inconsciente al mundo exterior.

Y aquí es donde se materializa el principio de la atracción mutua. Las frecuencias energéticas que emitimos atraen vibraciones energéticas iguales. Esto significa que, con frecuencia, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente reflejan aquello que nosotros queremos evitar o de lo que queremos librarnos conscientemente, o aquello que tememos.
De esta forma, el entorno nos sirve como espejo para todos aquellos elementos que hemos apartado desde nuestra vida consciente escondiéndolos en las áreas del inconsciente.

Todo esto se refleja en el aura en forma de nubes oscuras.

Si estamos angustiados atraeremos situaciones que nos confirmen ese sentimiento. Porque la capa mental puede dirigir el comportamiento hacia el exterior, pero no suprimir las estructuras emocionales que son inconscientes.
Por ejemplo, una persona puede desear conscientemente el amor y el éxito pero inconscientemente estar emitiendo frecuencias energéticas contradictorias de celos y falta de autoconfianza, que le impedirán alcanzar su objetivo consciente.

Tener en cuenta que esos atascos emocionales seguirán estando ahí, en nuestra aura en cada encarnación hasta que los liberemos.

El mayor número de «nudos emocionales» se encuentran en la zona del chakra del plexo solar. Este chakra nos proporciona el acceso más directo a nuestras estructuras emocionales a través de la vivencia inmediata.
Sin embargo, si deseamos conocer de manera consciente estos nudos emocionales, debemos usar la visión intuitiva con el chakra del tercer ojo.
Pero puede que ni aun así podamos realizar una total liberación.
Sólo a través del cuerpo espiritual se pueden disolver esas estructuras emocionales, ya que en él se manifiesta la sabiduría y el amor de nuestro yo superior. Este vínculo podemos establecerlo a través del chakra del corazón y del chakra coronal.

El yo superior no enjuicia, no divide las experiencias en «buenas» y «malas”, solo nos indica que debemos tener ciertas experiencias para averiguar que sentimientos y acciones nos separan de nuestra esencia original, lo cual nos hace sufrir.

Cuando la vibración de nuestro capa espiritual se une con a la capa emocional y consigue aumentar su frecuencia y que vibre más rápido, se expulsan las energías negativas almacenadas, que tenían frecuencias bajas. Es cuando conseguimos perdonarnos a nosotros mismos y a los demás y conseguimos liberarnos del recuerdo de esas experiencias.

Y cuantas más emociones atrapadas liberemos, mas sentimientos de amor y de alegría incondicional seremos capaces de irradiar. El aura emocional tiene entonces colores más claros, intensos y transparentes, y los mensajes que emite nos atraen la felicidad y el amor.
Cuanto más desarrollada esté una persona y mejor sepa definir sus sentimientos, sus simpatías y las cualidades de su carácter, tanto más claro y transparente se manifestará su cuerpo emocional.

3.- La capa Mental

el auraEs donde se manifiestan los pensamientos, las ideas y el intelecto. Está compuesto por finas líneas de color, que se pueden ver, como una luz brillante que parte desde la cabeza de la persona hacia los hombros y el resto del cuerpo físico.

Es la menos estática de todas y la responsable de impulsar los demás cuerpos sutiles. Está asociado a los chakras del corazón, timo y cuello. Sus colores son el verde, el turquesa y el azul. Se extiende desde 7,5 cm hasta 60 cm del cuerpo. Su vibración es mayor que la de la capa etérica y la de la capa emocional, y su estructura es menos compacta. Es de forma ovalada, y si la persona tiene un desarrollo elevado su volumen puede extenderse hasta ocupar aproximadamente el mismo espacio que el cuerpo emocional y el aura emocional juntos.

Se expande y se hace más brillante cuando la persona que lo posee está concentrada en procesos mentales.

Las energías mentales forman concentraciones energéticas que llamamos pensamientos. Estos tienen formas y colores diferentes dependiendo de qué emoción se le asocie pudiendo ser muy poderosos y afectarnos de manera positiva o negativa.

En el caso de pensamientos negativos, sería bueno cambiar estos estados mentales a otros de mejor vibración, para conseguir disolver estas materializaciones energéticas que ensucian y obstruyen nuestra aura y que generan un círculo vicioso de pensamientos que nos perturban.

La capa mental posee frecuencias menores y mayores. Sus frecuencias menores se manifiestan en el pensamiento lineal basado en la razón, a través del cual buscan la verdad la mayoría de las personas. Este tipo de actividad racional se basa en lo que percibimos con el plano físico. Esta información se transmite a la capa emocional a través de la capa etérica. Entonces la capa emocional transforma la información en sentimientos y se los retransmite a la capa mental. Este reacciona formando pensamientos verbales.

Con frecuencia, debido a esa influencia de la capa emocional, que suele estar llenito de emociones atrapadas, la información se distorsiona, por lo que el pensamiento también se distorsiona. Y aparecen los mismos esquemas mentales una y otra vez con los que enjuiciamos lo que sucede a nuestro alrededor.

Y esto nos descubre algo muy importante: que el pensamiento racional no es ni mucho menos imparcial y objetivo.

En una persona poco desarrollada mentalmente, el cuerpo mental tiene la apariencia de una sustancia blanca lechosa. Los pocos colores existentes son apagados y sin brillo, y su estructura aparece relativamente opaca. Cuanto más vivos son los pensamientos y cuanto más profundos son los conocimientos intelectuales de una persona, tanto más claros e intenso son los colores que emite.

Los pensamientos que surgen en el cuerpo mental por esta frecuencia menor suelen estar relacionados con el bienestar personal y los intereses terrenales y el buscar soluciones a ellos se convierte en su misión principal. Sin embargo, esto significa una distorsión de su carácter original y una limitación de sus capacidades.

Porque la auténtica función del cuerpo mental consiste en coger las verdades universales que le llegan del cuerpo espiritual e integrarlas con el entendimiento racional, y entonces traspasarlas a las situaciones cotidianas para buscar una solución que este en consonancia con las leyes universales.
Esos conocimientos que nos llegan del plano espiritual se manifiestan en forma de intuiciones repentinas, imágenes o incluso sonidos y nos ayudan a fijarnos en la verdadera naturaleza de las cosas.
Conectamos con las frecuencias mayores del cuerpo mental cuando unimos el chakra del tercer ojo con el chakra corona.

4.- La capa áurica

hoja energiaEsta cuarta capa es un espacio de transición y comunicación entre el mundo físico, constituido por estas tres primeras capas y el mundo espiritual formado por las cuatro capas siguientes. Actúa como una especie de purificador entres de las energías terrenales al irse elevando hacia lo más espiritual.

Esta cuarta capa es la capa del amor y está relacionada con el chakra del corazón. En la medida que nos elevamos con el sentimiento amoroso a niveles más altos, vamos haciendo más fácil el camino hacia nuestra propia espiritualidad.

Está compuesta por múltiples colores, todos ellos más brillantes y nítidos que los del cuerpo emocional. No tiene forma definida y se extiende de 15cm a 30cm del cuerpo más o menos Es donde se graban las emociones vividas con respecto a nuestros semejantes. Este bello arco iris de colores, está generalmente teñido por la luz rosácea del amor.

El chakra del corazón de una persona que ama está invadido por la luz rosa en el nivel astral. Cuando las personas se enamoran, se puede ver como un arco de luz rosa que va de corazón a corazón.

Muchas veces interactuamos con algunas personas a nivel astral.
Las auras se comunican antes de que exista comunicación física, y nos damos cuenta por las emociones que despierta en nosotros con solo estar cerca, sin haber hablado con ella. Esta comunicación puede ser incluso a distancia, no hay límites físicos para ella.

Es en este cuerpo donde se manifiestan “acercamientos” que tal vez querríamos evitar. Cuando se logra ver este campo de energía, es frecuente observar a personas en grupos que, si bien aparentemente no se miran siquiera, sus astrales forman figuras que se estiran hasta tocarse…

¿Nunca os ha pasado que aunque no mirabais a una persona, ni ella tampoco, sentíais como si os estuvierais mirando? Es turbador… es astral… Las sensaciones pueden ser placenteras, pero también indeseables. Por eso en las curas energéticas, es necesario limpiar a conciencia el cuerpo astral de cualquier influencia astral externa que haya recibido.

En esta capa del aura se encuentra el denominado archivo akáshico, un lugar en el que están registradas las sucesivas reencarnaciones por las que hemos ido pasando. Y también podemos conectar con nuestros guías. Su forma de manifestarse es mediante eso que denominamos corazonadas, esas sensaciones que de vez en cuando tenemos o cuando estamos pensando en una personas y de pronto aparece.

5.- La quinta capa, llamada cetérica

Está situada a unos 45 a 60 cm de nuestro cuerpo físico. Es la primera de las tres capas que forman la zona espiritual. Se la llama cetérica porque posee la misma estructura energética que la capa etérica, pero con un objetivo más amplio ya que contiene el diseño de toda a realidad material, y en cambio la capa etérica solo se ocupa de dar energía al cuerpo físico.

En esta capa encontramos nuestro plan de vida, es decir, todas las experiencias que tendremos que vivir en esta encarnación para que sea exitosa. Y es donde tomamos las decisiones que afectan a nuestro futuro.

Es el nivel en el cual el sonido crea materia, en el que se puede curar a través del sonido. Su forma es de líneas traslucidas sobre un fondo azul cobalto. Es llamado doble etéreo porque es allí donde encontramos las formas más sutiles del primer cuerpo aural, o etéreo; aquí queda el negativo de toda forma de creación del patrón que se ha creado en la parte física.

Es como el instrumento que utiliza nuestro Yo superior para que aprendamos aquello que pueda ayudarnos a evolucionar, por ello es aquí donde realizamos los cambios mas profundos. Es como la voluntad espiritual.

Para que nos lleguen esos mensajes debemos tener bien alineadas las otras capas, que exista una buena comunicación entre ellas y asi el mensaje nos llegue de manera clara.

A esto nos ayudan los guías de la quinta capa que son los que nos aconsejaron antes de encarnarnos en esta vida cuales eran las mejores condiciones (que familia elegir, que momento, que país…) y siguen a nuestro lado cada vez que tomamos decisiones mas transcendentales.

Es una capa muy difícil de ver, esta como encriptada, pero en cambio es mas posible que podamos escuchar a nuestro yo interno y a nuetsros guias.

6.- La capa Celestial (Sexta capa)

Este nivel es el nivel emocional del plano espiritual. Se extiende desde unos 60 hasta unos 83 cm del cuerpo.
Es el nivel a través del cual experimentamos el éxtasis espiritual, el que se puede alcanzar a través de una constante disciplina en nuestra vida espiritual, y teniendo constancia en la meditación y el auto-conocimiento.

En este plano alcanzamos el punto del «ser» donde conocemos nuestra conexión con todo el universo, cuando vemos luz y amor en todo lo existente, cuando nos encontramos sumergidos en luz percibiendo que formamos parte de ella y que ella forma parte de nosotros y sentimos que somos uno con Dios, entonces hemos elevado nuestra conciencia hasta el sexto nivel del Aura.

El cuerpo celestial parece bañado por una hermosa luz tornasolada compuesta principalmente por tonalidades pastel. Esta luz tiene un brillo de oro-plata y una calidad opalescente, como lentejuelas de madreperla. Su forma es menos definida que la del nivel del patrón etéreo, por cuanto parece estar compuesta simplemente por luz que irradia del cuerpo, como el brillo que rodea una vela encendida. Dentro de este brillo hay, además, rayos de luz más fuertes y brillantes.

7.- El Cuerpo espiritual o Yo superior

guias espiritualesEl cuerpo espiritual se mantiene de encarnación en encarnación. En él permanece oculto nuestro espíritu, nuestro yo divino. Está relacionado con el chakra corona de color violeta o dorado.

Es el que mayor frecuencia de vibración posee de todos los cuerpos energéticos. En personas que aún son demasiado inconscientes en el plano espiritual, se extiende conjuntamente con su aura sólo un metro aproximadamente alrededor del cuerpo físico y en las personas más despiertas espiritualmente, puede proyectarse hasta varios kilómetros de distancia, con lo cual la forma ovalada original se transforma en un círculo regular.

Es la última capa del Aura, la que la contiene y mantiene unida. Es como una malla que da la forma de este huevo de energía. Se extiende desde aproximadamente 75 hasta unos 105 cm del cuerpo. Cuando llevamos nuestra conciencia al séptimo nivel del aura sabemos que somos uno con el Creador.
Está compuesta por diminutos hilos de luz oro-plata, como un conjunto de millares de hilos dorados. La parte exterior de la séptima capa, que es muy fuerte y elástica, resiste a la penetración y protege el campo en la misma forma que el cascarón lo hace con el polluelo.

A medida que esta energía va transformándose en frecuencias menores, inunda las diferentes capas y aumenta sus vibraciones. Depende del desarrollo de nuestros chakras el que podamos absorber y aprovechar esta energía.
Contiene el plan de vida y es el último nivel directamente relacionado con esta encarnación.

El cuerpo espiritual es esa parte divina que hay en nosotros, que es inmortal y que perdura a toda la evolución, mientras los demás cuerpos no materiales se disuelven paulatinamente a medida que el hombre va desarrollándose a través de los niveles de conciencia que exige una existencia en el plano terrenal, en el plano astral y en el plano mental

 

Somos energía

Somos energía

Vamos a empezar por el principio…

En el universo de Newton todo se  debía poder medir y ordenar. Según él la realidad estaba de acuerdo con la filosofía de Descartes que decía que el origen y principio de todo es la física, negando la relación entre el mundo material y el espiritual.
Pero pasados casi 200 años apareció Einstein y lo cambió todo con sus descubrimientos sobre la relatividad y la física cuántica.
EinsteinDescubrió que el espacio/tiempo es uno y forma un todo de cuatro dimensiones. Que todo es luz y lo que vemos son las sombras. Que todo se mueve con respecto a todo, menos la luz. No se puede ir más rápido que la luz.
Además nos enseño que la materia en realidad no existe. Con su famosa fórmula, E=mc2, demostró que la energía y la materia, están tan estrechamente ligadas… ¡que son lo mismo!
Lo mismo que afirmo el físico Max Planck en su discurso de aceptación del premio Nobel por su estudio sobre el átomo: «Como persona que ha dedicado toda su vida a la ciencia más perspicaz, el estudio de la materia, todo lo que puedo decirles sobre el resultado de mis investigaciones sobre los átomos es lo siguiente: “¡La materia no existe!“. Toda materia se origina y existe sólo en virtud de una fuerza que hace vibrar las partículas de un átomo y las mantiene unidas…».

 
Creemos que el cuerpo es materia, igual que al golpear un tronco suena “toc, toc” y claro pensamos que es sólido. Pero es Mentira. El cuerpo está formado por moléculas, por átomos, y seguro que en esto estamos todos de acuerdo, pero… estamos de acuerdo en que el 99% de nuestros átomos son VACÍO?
Lo que separa un átomo de otro no es “materia”, sino que es Energía. Energía Electromagnética que impide que nuestros átomos se acerquen más.
Nuestros electrones, protones y neutrones que forman los átomos no son “materia”, sino una condensación de energía. Eso es lo que nos enseño Einstein, tomas mucha Energía, la comprimes, y tienes un Electrón, un Neutrón o un Protón. Juntas unos cuantos y formas un átomo. Juntas muchos átomos y tenemos… una persona!!!! Así que, en realidad, el cuerpo no es “Materia”, sino una enorme cantidad de energía.

 
Con la física cuántica vemos que los átomos a veces son ondas y otras partículas que responden a la mente de la persona que las observa, lo que significa que nuestra mente influye en el comportamiento de la energía o materia como mejor os venga.
Lo cual nos lleva a la conclusión de que el mundo de la materia y de la mente están relacionados, que nosotros influimos en la materia. Y atención! Si nosotros estamos compuestos de ese mismo mundo….somos ese mundo y podemos influir en el.
Nuestros pensamientos, nuestros sentimientos influyen en nuestro cuerpo y en el mundo que nos rodea. Según lo que pensemos y sintamos así será nuestra realidad, solo tenemos que plantearnos como queremos que sea: estresante, llena de ansiedad, de miedo, de experiencias negativas y emociones alteradas, o, en paz, equilibrada, siendo capaces de sacar el máximo rendimiento de nuestra mente para que nuestra realidad sea lo más satisfactoria posible?

Todo lo que nos rodea se compone de campos energéticos. La energía vibra a diferentes niveles, y según el nivel vibratorio, la energía adopta diferentes formas. El agua por ejemplo vibra a un nivel determinado, pero si la enfriamos, sus moléculas comienzan a vibrar más despacio hasta que llega a congelarse.

 

A las personas nos pasa algo parecido. Nuestro cuerpo vibra a una frecuencia. Cuando nos encontramos felices y contentos, la energía fluye con normalidad. Cuando queremos ser nosotros mismos y que algo salga bien nos decimos: “déjate fluir”. ¿Pero qué pasa cuando atravesamos por una situación de estrés o miedo? Solemos tener la sensación de que se nos forma una bola en el estomago que no es más que la energía bloqueada.

Somos como grandes antenas electromagnéticas,

que según nuestra vibración iremos atrayendo unas posibilidades u otras.

¿Cómo nos afecta eso de ser energía?

Somos energia Lo primero que debemos tener en cuenta es que podemos tener distintos niveles de energía. Algunas veces funcionaremos con una energía más expansiva (hacia afuera) y otras más implosiva (hacia adentro), otras nos sentiremos con una energía más baja, como cuando nos sentimos tristes o deprimidos; otras más alta como cuando estamos alegres. Los niveles de energía influyen en la manera de ver la vida, en el modo que tenemos de relacionarnos y en la manera en la que ocupamos nuestro tiempo.

También que nuestra energía es limitada por ello hay que mirar bien donde la invertimos y como la usamos. Debemos tener en cuenta que hay energías que nos agotan más que otras. Mientras que la rabia nos gasta mucha energía, el amor, el cariño y la ternura nos la renuevan. Quizás sea lo único que cuanto más se da más se tiene.

Irradiamos energía y atraemos un tipo de energía. No podemos evitar irradiar una energía determinada al exterior, un campo energético que llega a los demás y frente al que no pueden pasar desapercibidos. Lo mejor de todo es que la mayor parte de las personas y experiencias que se acerquen a nuestra vida vienen determinadas por el campo de energía que irradiamos, como si fuéramos imanes!

Visto lo visto, somos nosotros los que podemos decidir el nivel de energía que queremos tener. Escuchemos a nuestro cuerpo, nuestras emociones, a nuestros pensamientos para entender los que nos está pasando, lo que nos hace sentir bien o sentir mal y poder modificarlo. Expresa tus emociones, vívelas, no las reprimas.

Seamos también conscientes de cómo estamos invirtiendo nuestra energía: cuidado con esas personas que roban y absorben tu energía, se tu mismo el que decidas a quien das tu tiempo. Tengamos en cuenta que las personas que se nos acercan, que las experiencias que vivimos, somos nosotros las que las estamos haciendo posibles, porque es nuestra vibración energética la que las atrae. Cambia tu energía si quieres nuevas experiencias.